Casas como ésta, en la esquina de Rayón y Libertad.
miércoles, 29 de septiembre de 2010
El porqué
He sido peatón formalmente desde hace 8 años, cuando llegué a vivir a la ciudad de Guadalajara. Últimamente, y desde que hago mis caminos acompañada de una personita de dos años, pasaba el día quejándome de mi vida peatonal: que si los coches se estacionan en la banqueta o en las rampas, que si es una idea utópica que un conductor te dé el paso en un crucero que te hace sentir Indiana Jones en el templo perdido al lograr cruzarlo, que si una mañana me tocó ver cómo al muchacho que iba frente a mí entregando volantes lo atropelló un camión y lo único que quedó en el suelo, junto a él, fueron papelitos verdes y rosas fosforecentes, que si el ruido y la agresividad siempre amenazante de las camionetas mounstrosas controladas por personas que se creen dueñas absolutas de las calles, que si en días de lluvia es imposible llegar a tu lugar de trabajo sin que algún raudo y veloz coche te haya empapado hasta el último gramo de paciencia.
En fin, las quejas seguían y seguían. Ya no podía transladarme de un lugar a otro sin estallar en cólera, en llanto y desesperación. Sé que hay muchas cosas por cambiar en las leyes y en la educación vial para que ser peatón no sea un peligro ni un sufrir, pero mientras hacemos que eso cambie yo me harté y decidí que no permitiré a nadie robarme mis caminos, ni la capacidad de disfrutarlos.
Porque la verdad es que Guadalajara es una ciudad hermosa para caminar.
Así que decidí abrir este blog, para dejar de quejarme y compartir una o más(depende de lo que me encuentre) fotografías que se le cruzan a mis ojos durante el día y que conformarán entonces, los placeres del peatón.
Quién sabe... capáz que alguno que otro que las vea decide un día guardar el auto en casa y conquistar con sus pies o su bicicleta la ciudad entera.
Bienvenidos.
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